Alertan por brotes de intoxicación por larvas negras en vacunos y ovinos en Tacuarembó
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) alertó a productores y técnicos sobre el registro de tres brotes de intoxicación por larvas de Perreyia flavipes (“larvas negras”) en vacunos y ovinos en el departamento de Tacuarembó.
Se recomienda inspeccionar los potreros durante la mañana o al atardecer y evitar el pastoreo en áreas con abundante presencia de larvas.
Los dos primeros brotes ocurrieron en terneros en junio y julio de 2026 en las seccionales policiales 10ª y 7ª del departamento de Tacuarembó, respectivamente.
Ambos brotes se presentaron luego del traslado de terneros desde praderas al campo natural, tanto seco como húmedo, donde se observó una abundante cantidad de larvas de Perreyia flavipes entre la pastura seca.
Los animales murieron entre 3 y 7 días después de su ingreso al campo natural.
El primer brote afectó a un lote de 137 terneras cruzas carniceras, de las cuales 11 fueron encontradas muertas sin presentar signos clínicos previos, lo que representó una mortalidad del 8 % (11/137).
Los animales pastoreaban en un potrero pedregoso y de relieve irregular.
El segundo brote ocurrió en un lote de 61 terneros Hereford, algunos de los cuales presentaron un cuadro clínico neurológico caracterizado por ataxia y desorientación.
Hasta tres días después del inicio de las muertes, momento en que se elaboró el presente reporte, se registró una mortalidad del 29,5 % (18/61).
Los animales pastoreaban en un campo de suelo arenoso y relieve irregular.
El tercer brote ocurrió en julio de 2026 en un predio ubicado en la seccional policial 14ª del mismo departamento.
El lote afectado estaba compuesto por 70 ovinos Texel que se encontraban en campo natural, de los cuales dos (una oveja y un cordero) fueron hallados muertos, lo que representó una mortalidad del 2,9 % (2/70).
Se realizaron visitas a ambos establecimientos del primer y segundo brote.
Durante la investigación de los casos, se efectuaron autopsias en tres terneras del primer brote y en un ternero del segundo. Del tercer brote, se remitió un cordero al Laboratorio de Patología de la Plataforma de Investigación en Salud Animal (PSA) - INIA Tacuarembó.
Los principales hallazgos macroscópicos incluyeron acentuación del patrón lobulillar hepático, hepatomegalia, edema y hemorragias en la pared de la vesícula biliar y en la porción inicial del duodeno, ictericia,
hemorragias petequiales en las serosas de la cavidad abdominal, hemorragias petequiales en el epicardio y sufusiones en el endocardio, así como fragmentos de larvas en el contenido ruminal.
En la histopatología, la lesión predominante fue necrosis hepática centrolobulillar hemorrágica.